• Sáb. Dic 3rd, 2022

‘Si la embarcación hubiera tenido chalecos se hubieran salvado esas vidas’: una de las pasajeras de lancha que se hundió en Galápagos cuenta lo que vivió durante percance

La embarcación zarpó de Puerto Villamil hacia Puerto Ayora y se hundió a 2,5 millas náuticas de Bahía Tortuga

Alexandra vivió momentos de pánico la noche del domingo 25 de septiembre cuando la embarcación Angy, en la que se movilizaba desde la isla Isabel hasta Santa Cruz, se hundió. Según la Armada del Ecuador, producto del siniestro cuatro personas, dos ecuatorianos y dos extranjeros, fallecieron.

La embarcación había zarpado de Puerto Villamil hacia Puerto Ayora y se hundió a 2,5 millas náuticas de Bahía Tortuga. 33 personas fueron rescatadas.

La mujer, que vive en Galápagos, contó que el zarpe de la lancha estaba previsto para las 15:00. Dos horas habría tomado el viaje hasta Puerto Ayora (Santa Cruz). La embarcación salió a las 15:30 porque se esperó a los pasajeros y se realizaron arreglos al motor poco antes de zarpar.

“Los motores estaban dañados. Yo me comuniqué con el operador de la lancha y le dije: Estamos mal con la lancha, es preferible que nos regresemos antes de que nos vengamos a Puerto Ayora, manda una lancha o permite que nos regresemos porque vamos a seguir navegando y es complicado”, relató.

Ahí le indicaron que sí iban a llegar, que se iba a poner una especie de condensador y que con eso comenzaría a pasar la energía al motor. Aproximadamente a las 15:45, ella avisó a la familia que iba con la embarcación dañada. Poco después, a las 16:07, la lancha se apagó a 37 minutos de haber zarpado. En el motor del lado derecho se levantó una parte y luego comenzó a humear.

La mujer dijo que llamó a un sargento en la Capitanía de Puerto Ayora para informar del percance. Asimismo, se contactó con su hermana para que desde tierra se comunicara con el operador y llegara la asistencia al sitio en donde estaban naufragando.

“El sargento me supo comunicar que se había informado a la costera y que por favor le digan al capitán del barco que se comunique con la Capitanía en Isabela para que se autorice el regreso. No hizo caso el capitán del barco, realmente no hizo caso. Me le enfrenté al capitán, yo le dije: ‘Capitán, qué viene de aquí’, y el me dijo: ‘No, nosotros continuamos’”, señaló.

Aproximadamente a las 19:00, el personal de la Capitanía de Puerto Ayora acudió ante una llamada de emergencia del ECU911 para rescatar a los pasajeros. Carlos Villalba/AFP Foto: AFP

En ese momento, recordó la mujer, se desconectó el motor que estaba molestando y continuó la navegación con dos máquinas. La lancha avanzó unos 45 minutos y, a eso de las 17:15, se apagó una segunda vez. Sin embargo, el conductor del barco no detuvo la marcha y avanzó solo con una máquina.

A la altura de unos puntos que se llaman Los Cuatro Hermanos y justo al salir del último punto para llegar a Santa Cruz se apagó el último motor. Allí, relató ella, fue cuando se le dijo a la tripulación que el combustible se había acabado. A las 18:00 del domingo se notificó al ECU911 y a los diez minutos se devolvió la llamada para tomar detalles de la ubicación.

“Yo incitaba a las personas a que llamemos al ECU porque estábamos a la deriva. Yo tengo familia que sabe de mar y sabía que con las máquinas apagadas y con el mar bravo, la lancha podía ser arrastrada a las bahías y eso te bota contra las piedras”, indicó.

Llegó la noche y el combustible no llegaba. “Mi hermana me dijo que se estaba moviendo, pero que nadie le hacía caso. Hicimos desde el bote unas cinco llamadas al ECU, eran las 18:30″, dijo Alexandra.

La lancha con el combustible llegó al sitio las 19:15, unos 45 minutos más tarde. Se traspasó una caneca de combustible por medio de un cabo porque la embarcación que llegó a auxiliar no podía acercarse debido a que la otra estaba muy cerca de la bahía. A pesar de que con el combustible se logró encender uno de los motores, la embarcación estaba llena de agua, refirió Alexandra.

Las olas habían envuelto al barco y había ingresado agua al interior. En ese momento, aunque los pasajeros empezaron a sacar el agua con baldes, la parte de atrás de la lancha estaba hundiéndose poco a poco por el peso de los motores y de la gente que empezó a ponerse en ese lado del bote.

El pánico se apoderó de los pasajeros porque no había chalecos salvavidas y había personas que no sabían nadar. Además, la embarcación no tenía luz principal por lo que, incluso para que el barco rescatista pudiera localizarlos, tuvieron que encender las pantallas de los celulares.

“Yo empecé a gritar, gritar y gritar a la otra lancha para que se apegue para que nos rescaten y salir nadando. Yo fui la primera que se lanzó al mar y les decía que nademos para coger a la lancha”, dijo la pasajera. Junto con ella, varios pasajeros también se lanzaron a nadar. Otras personas se quedaron en el bote porque había algunas que estaban con hipotermia y deshidratadas, porque del mareo habían vomitado.

Bomberos y personal de la Armada en las labores de rescate de los fallecidos en el hundimiento de la lancha Angy. Carlos Villalba/ AFP Foto: AFP

Desde la embarcación que llevó el combustible se lanzaron chalecos para ayudar a las personas que estaban nadando. La mujer dijo que una señora que murió era de las personas que decían que no sabían nadar.

“Aquí el que sabía nadar aguantaba y el que no, no. Unos se sacaban la ropa para tratar de nadar más livianos. En el mar uno no se puede ayudar porque la gente que está en pánico te ahoga por la desesperación”, relató.

Alexandra detalló que una señora se le agarró del pie mientras nadaba y ella tuvo que decirle que no lo haga, que ella ya no avanzaba. “Un señor me dijo: ‘Mi mujer se murió a mi lado porque yo no podía nadar y yo no la pude salvar’”.

La mujer dijo que todas las instituciones (Capitanía, Municipio de Santa Cruz, Ministerio de Transporte) deben realizar controles e inspecciones de forma más estricta, sobre todo porque ya se ha denunciado que los capitanes ingieren bebidas alcohólicas y luego ponen en riesgo las vidas humanas.

“La pregunta es por qué si la embarcación no cumplía con todo lo que tiene que cumplir por seguridad le dieron el zarpe, por qué. Si la embarcación hubiera tenido chalecos se hubieran salvado esas vidas”, sostuvo.

La Armada indicó que se están investigando motivos del hundimiento

La Armada del Ecuador indicó este lunes 26, a través de un comunicado, que la lancha siniestrada “tiene sus documentos estatutarios en regla” y tiene el zarpe registrado el 25 de septiembre. “Se están investigando los motivos del hundimiento, por lo que la Armada del Ecuador ha nombrado dos comisiones especializadas en seguridad marítima para la investigación del siniestro”, se detalla en el documento.

Además indicó que se han realizado coordinaciones iniciales con Cancillería, para coordinar la conformación de otra comisión de investigación en el ámbito de seguridad marítima con delegados de Israel, país de donde es uno de los cuatro fallecidos.

La Armada informó que el domingo 25 de septiembre, aproximadamente a las 19:00, el personal de la Capitanía de Puerto Ayora acudió ante una llamada de emergencia del ECU911 para rescatar a los pasajeros de la lancha de cabotaje Angy. “El personal de la Capitanía de Puerto Ayora coordinó con embarcaciones cercanas para realizar el rescate, incluyéndose la lancha guardacostas Isla Floreana”, puntualizó la entidad.

Al momento, indicó la Armada, se continúa con la operación de búsqueda y salvamento. El capitán de Puerto Ayora pondrá la denuncia de este siniestro en la Fiscalía.

Fuente: Diario El Universo

https://www.eluniverso.com/noticias/ecuador/si-la-embarcacion-hubiera-tenido-chalecos-se-hubieran-salvado-esas-vidas-una-de-las-pasajeras-de-lancha-que-se-hundio-en-galapagos-cuenta-lo-que-vivio-durante-percance-nota/?modulo=interstitial_link&seccion=Noticias&subseccion=Ecuador&origen=/noticias/ecuador/al-menos-cinco-contravenciones-realizo-la-lancha-angy-cuyo-naufragio-en-galapagos-deja-hasta-el-momento-cuatro-fallecidos-nota/

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