• Dom. Dic 4th, 2022

Matanzas y torturas, las tácticas crueles del tráfico de animales

En una pequeña jaula de madera, el ave fue trasladada desde Perú hasta Guayaquil. Es una cotorrita carigualda (Forpus xanthops), endémica de la cuenca del Marañón, al norte del vecino país, y fue ingresada a Ecuador de forma ilegal, para comercializarla.

En la jaula no tenía espacio ni para moverse. Viajó sin comida, estresada y en condiciones deplorables. Tenía las patas amarradas a los barrotes y los traficantes le cortaron las plumas de una de sus alas, para impedir que volara. El animalito fue rescatado por las autoridades en Guayaquil, cuando era vendido. Actualmente está en Proyecto Sacha, donde se recupera. Pero se muestra nervioso y trata de atacar cuando alguien se le acerca.

Todo, producto del estrés al ser arrebatado de su hábitat, encerrado, atado y mutilado. La cotorrita es una de las miles de víctimas del tráfico de especies, un delito que causa un gran impacto ambiental. Según cifras del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (Maate), en Ecuador existen alrededor de 10 000 especímenes de fauna silvestre en los sitios destinados para reha­bilitación y educación ambiental, como zoológicos, acuarios y ­centros de rescate.

Esta cifra es solo de los animales rescatados. Por lo tanto, la cantidad de especímenes traficados es mucho mayor. Y como dicen expertos, puede ser incalculable debido precisamente a que se maneja en el marco de la ilegalidad.

Animales son mutilados

Las autoridades consideran el comercio ilegal de especies silvestres como una forma de delincuencia organizada. “Es evidente la participación de grupos delictivos organizados en el tráfico transnacional de especies silvestres”, señaló el Maate. Y en este tráfico, la crueldad es el sello característico. La mutilación de las alas que sufrió la cotorrita peruana es una práctica frecuente a la que son sometidas las aves, para evitar que vuelen.

En Proyecto Sacha, muchos de los animales que llegan son víctimas del tráfico de especies. La doctora Eliana Molineros, directora de la fundación, señaló a EL COMERCIO que “la característica principal de cada animal que recibimos es que está muy mal de salud. Llegan en situaciones deplorables, en ocasiones al borde de la muerte”.

Según la experta, la base de esta actividad ilícita es el comercio, lo que les interesa es sacar el mayor provecho del espécimen en el menor tiempo y con el menor gasto posible. “No les importa el estado del animal. Y muchos de quienes responden al tráfico comprando el animal, lo hacen por compasión, pensando que es maltratado, así que mejor lo compro”. Y así se mueve el negocio. Por eso, dice, lo mejor es denunciar al 911.

Las aves son transportadas en cajas, encerradas y aglomeradas en bodegas de buses, sin poder moverse ni respirar. Los expertos consideran que de cada 10 animalitos, nueve mueren en el camino. Pero esto hace parte de los
cálculos de traficantes.

Para ellos, es simplemente una pérdida aceptable, ya que con la venta de los sobrevivientes obtienen ganancias. Las aves también son sometidas a una decoloración, para aclarar sus plumas. “Lo hacen con químicos, con cloro y agua oxigenada. Muchas sufren y mueren por eso”, explicó la doctora Molineros.

Familias masacradas

En el caso de los primates o los monitos, los traficantes matan a familias completas para poder tener a las crías. Muchos simios viven en grupos, en familias. Y tienen un orden jerárquico. Y el comportamiento del grupo es proteger a las madres que están paridas.

Por eso, señaló Molineros, los cazadores matan a las madres, al padre, a los protectores, hasta que puedan agarrar al bebé, que nunca se desprende del pecho de la madre. “Para que el mono bebé llegue a ti, tienen que haber matado a la madre, no hay otra forma”, dice.

Un cocodrilo de la Costa fue hallado en condiciones deplorables en una casa allanada por la Policía, en una investigación de narcotráfico.

En el tráfico de felinos, es también frecuente que les extraigan las garras y los colmillos, para que no puedan defenderse. En marzo de 2021, 185 tortuguitas neonatas iban a ser sacadas de Galápagos en una maleta. Todas iban embaladas en plástico, por lo que varias fallecieron. Y recientemente, un cocodrilo de la Costa fue hallado en condiciones lamentables, en una casa que la Policía allanó en un caso de narcotráfico.

Fuente: Diario El Comercio

https://www.elcomercio.com/actualidad/matanzas-torturas-tacticas-crueles-trafico-animales.html

Deja una respuesta

Your email address will not be published.