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El plástico devora las Galápagos

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Porcayomena

Ago 13, 2021
El plástico inunda las Galápagos: los científicos encuentran restos en agua de mar, playas y animales. Un estudio registra más de 400 partículas de plástico por metro cuadrado de playa en las áreas más afectadas en este refugio de biodiversidad a escala mundial

Consideradas un paraíso de la biodiversidad, las islas Galápa­gos, en el océano Pacífico, al­bergan un gran número de es­pecies endémicas que ahora podrían enfrentarse a una nueva amenaza: los plásticos. Un estudio manifiesta la pre­sencia de estos contaminantes en el hábi­tat de animales como leones marinos, tor­tugas e iguanas.

Situadas a casi 1.000 kilómetros de la cos­ta de Ecuador, las Galápagos son la segun­da reserva marina más grande del planeta y fueron declaradas Patrimonio de la Hu­manidad en 1978 por la Unesco.

Sin embargo, a pesar de albergar espe­cies únicas y tener una exuberante biodi­versidad de fauna y flora, los plásticos ya se encuentran en todos los hábitats mari­nos de la isla más oriental del archipiélago, San Cristóbal, donde el naturalista británi­co Charles Darwin desembarcó por pri­mera vez en Galápagos a principios del si­glo XIX.

Se encontraron micro­plásticos en bajas concentraciones en todas las muestras de agua de mar y fondos marinos

El mar, las playas e incluso el interior de algunos animales marinos ya están con­taminados por estos compuestos, según un estudio publicado en la revista Scien­ce of the Total Environment y liderado por la Universidad de Exeter en Reino Unido, el Galapagos Conservation Trust (GCT) y el Centro Científico de Galápagos.

“La imagen prístina de las Galápagos podría dar la impresión de que las islas están de alguna manera protegidas de la contaminación por plástico, pero nuestro estudio muestra claramente que no es así”, lamenta Ceri Lewis, autora principal del estudio e investigadora en el Instituto de Sistemas Globales de Exeter.

Tras revisar más de 138 estudios cientí­ficos sobre la ingestión y enredo en plásti­cos, los investigadores lograron identificar a los vertebrados marinos de las Galápa­gos que corren más riesgo de tragar plás­ticos o quedar atrapados, como los tibu­rones martillo, los tiburones ballena, los leones marinos y las tortugas marinas.

En las zonas más afectadas se encon­traron más de 400 partículas de plástico por metro cuadrado. También se encontró plástico en el interior de más de la mitad de los invertebrados marinos es­tudiados (como percebes y erizos) y en el lecho marino.

CORRIENTES OCEÁNICAS TRANSPORTAN PLÁSTICOS

Los hallazgos sugieren que la mayor parte de la contaminación plástica en Ga­lápagos, un refugio de biodiversidad a es­cala mundial, llega a través de las corrien­tes oceánicas, según la información de la Universidad de Exeter recogida por DiCYT.

“Nuestro estudio pone de manifiesto lo lejos que viaja la contaminación por plás­tico y cómo contamina todas las partes de los ecosistemas marinos”, alerta Jen Jones, del GCT y primera autora, para quien la prioridad es que la contaminación se de­tenga en su origen. “No se puede solucio­nar el problema solo con la limpieza de las playas”, recalca.

Los resultados sugieren que la mayor par­te de la contaminación por plásticos en las Galápagos llega principalmente a través de las corrientes oceánicas. Solo el 2% de los elementos y fragmentos mayores de 5 mm procedía de las islas, pero la cifra real po­dría ser mayor, según los científicos.

“Los niveles más altos de plástico que encontramos estaban en las playas orien­tadas al este, expuestas a la contamina­ción que se transporta a través del Pací­fico oriental en la corriente de Humboldt”, añade Lewis. Los investigadores recogie­ron un total de 4.610 artículos en 13 de las 14 playas analizadas.

Esto afecta a las iguanas marinas, de las que existen menos de 500 ejemplares, y que habitan en estas playas. “Es preocu­pante que convivan con este alto nivel de contaminación por plástico”, señala la in­vestigadora.

UNA AMENAZA GLOBAL

Los niveles más altos de plástico se en­contraron en las playas del este, que es­tán expuestas a la contaminación a través de la corriente de Humboldt. «Estas pla­yas incluyen Punta Pitt, un sitio altamente contaminado que es el hogar de las igua­nas marinas Godzilla que, como gran par­te de la vida silvestre de Galápagos, no se encuentran en ningún otro lugar del mun­do”, agrega. «Existen menos de 500 igua­nas marinas Godzilla, y es preocupante que estén viviendo junto a este alto nivel de contaminación plástica», advierte.

En cuanto a las partículas microplásti­cas que se encuentran dentro de los inver­tebrados marinos, el autor principal, Jen Jones, señala que «estos animales son una parte crucial de las redes alimentarias que sustentan a las especies más grandes que viven en las Islas Galápagos y sus alrede­dores».

En este sentido, afirma que «los efectos potenciales sobre la salud de la ingestión de plástico en los animales marinos son en gran parte desconocidos y se necesita más investigación».

También se hallaron microplásticos no solo en el fondo marino y el agua, sino también, y en mayores concentraciones, en el puerto y en el interior de inverte­brados marinos: «Estos animales son una parte crucial de las redes alimentarias que sostienen a las especies más grandes que viven en las islas Galápagos y sus alrede­dores», indica Jones.

La investigación indica que las siete espe­cies de invertebrados marinos examina­dos contenían microplásticos, así como el 52% de los 123 individuos estudiados. «Esta situación solo va a empeorar si no cambiamos drásticamente nuestro uso de los plásticos”, concluye David Santillo, de los Laboratorios de Investigación de Greenpeace en la Universidad de Exeter.

Solo el 2% de los ma­croplásticos (fragmen­tos de más de 5 mm) se identificó como procedente de las islas

La contaminación por plástico es un problema global en crecimiento. Se en­cuentra en todos los océanos, en lagos y ríos, en suelos y sedimentos, en la at­mósfera y biomasa animal. Esta prolife­ración ha sido impulsada por un rápido crecimiento en la producción y el uso de plástico combinado con modelos econó­micos lineales que ignoran las externali­dades de los desechos. Un fuerte aumento en el consumo de plástico de un solo uso y una cultura de «desecho» en expansión han exacerbado el problema. Galápagos no es inmune a esta amenaza global y puede es­tar sufriendo niveles severos y cada vez más graves de contaminación por plástico.

Hasta el momento se han confirmado 30 especies de vertebrados con registros de enredos, ingestión y há­bitat afectados en Galápagos. Trabajando en conjunto pescadores, guías naturalis­tas, guardas, científicos, marineros, estu­diantes, turistas, ciudadanos, etc., es po­sible seguir cuantificando y mapeando la extensión de este gran problema.

La información recopilada permiti­rá identificar puntos críticos de amena­za, como las especies más afectadas, y las áreas con mayor concentración plástica. Esto se hará mediante la evaluación de la abundancia, la fuente y cómo la vida sil­vestre local interactúa con los desechos humanos.

Un grupo de científicos ha desarrolla­do un instrumento dotado de inteligencia artificial para predecir dónde y cuándo los residuos plásticos que flotan en el océano llegarán a las islas Galápagos.

Cada año, se recogen más de ocho tone­ladas de residuos plásticos, indicó Stepha­nie Ypma, investigadora de la Universidad de Utrecht (Holanda).

Empujados por las corrientes, los resi­duos provenientes del continente y de las inmensas flotas de pesca internacionales acaban en las playas de estas islas.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La contaminación representa una «gran amenaza para la vida salvaje», puesto que las micropartículas de plástico acaban a menudo en el estómago de los animales, dijo la científica durante la asamblea de la Unión Europea de Geociencias.

Y seguramente «hay mucho más que ocho toneladas de residuos», puesto que solo se limpia un 1% de las costas debido a la falta de recursos financieros, añadió.

Por ello, el Instituto de Investigación Oceanográfica y Atmosférica de Utrecht desarrolló un instrumento digital que per­mite «optimizar» esta limpieza.

Promovido por el Galapagos Conser­vation Trust, un organismo de salvaguar­da de la fauna ubicado en Gran Bretaña, el invento fue desarrollado para determinar adónde llegarán los residuos.

Se trata de un instrumento de simula­ción que integra múltiples parámetros, desde los flujos oceánicos hasta la compo­sición de las partículas de plástico, y cuen­ta con captores flotantes dotados de GPS, que permiten medir el movimiento del agua hacia la tierra.

Los datos compilados se combinarán con simulaciones de inteligencia artifi­cial para contar con una previsión fiable. La primera observación está prevista du­rante el verano boreal. «Nuestros prime­ros resultados son prometedores», aseguró Ypma, que confía en que este modelo sirva también para luchar contra la contamina­ción en otras islas del Pacífico.

Fuente: Cambio 16

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